domingo, 2 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES GENERALES


Pola de Laviana es la actual capital del concejo de Laviana, instalada a una altura de 290 metros sobre el nivel del mar, el cual concejo está encuadrado entre los municipios vecinos de Bimenes y Nava, al norte;  Aller, al sur; Piloña y Sobrescobio, al este; San Martín del Rey Aurelio y Mieres al oeste. Aunque no existen pruebas suficientes para identificar con toda seguridad el origen del nombre, la teoría más plausible es aquélla que se  refiere al toponímico “villa flaviana”, proveniente de la villa de un tal “Flavius”. Desde el este llega el río Nalón, que atraviesa la Pola hacia el oeste mientras desembocan en él los ríos Xerra (El Condado), Soto (Lorío), Raigosu (Ribota), Villoria (Entralgo), Caya o Rebollada o Pontona o San Julián (Pola), Tiraña (Barredos) y Rimontán, entre otros. El concejo se halla custodiado por cuatro cimas que vienen a rodearlo: Peña Mea (1.560 m.), Triguero (1.291 m.), Xamoca (1.288 m.) y Tres Concejos (1.097 m.).
Los balcones de los Jardines de Babiolonia fue como llamó el ingeniero Celso Penche a las cumbres del Alto Nalón allá por 1995. Una de estas cumbres es “La Peña L'Aldea”, un promontorio de roca caliza que se levanta por encima de El Condado hasta llegar a una altura máxima de 880 metros sobre el nivel del mar en el conocido como Cantu'l Fresnu. Su nombre proviene del pueblo homónimo que se halla en su ladera y que fue lugar de nacimiento de Mariano Menéndez Pidal, cuya casona, declarada Monumento Histórico Artístico, todavía se conserva en buen estado (formada por una capilla adosada al edificio principal  que servía de vivienda, conformando todo ello un área rectangular, en la que sobresale por su altura la propia capilla). Debido a su naturaleza, la zona está plagada de cuevas que sirvieron en su momento de abrigo para el ganado caprino y ovino, además de refugio para los fugaos de la postguerra. Al parecer, debió de haber también cierta explotación de cobre, según los restos visibles en el pozo de La Correntrina y en la mina Piedrablanca. En tiempos idos los vaqueros y veceros coronaban la peña con un pino el día de San Juan, significando con ello que llegaba el verano, por el cual motivo no es inusual que se llame al lugar Cantu'l Pino.
Otro de los puntos elevados del concejo es la sierra de Peña Mayor, que ofrece unas excelentes vistas sobre casi todas las cimas significativas de la región asturiana, siendo el punto más renombrado el pico Trigueiro, la cumbre de la sierra, la cual también ostenta otras cimas: Garamios (1.251 m.); Texu, (1.250), al que también se le conoce como el pico Guitarrín, debido a una escultura que imita a una guitarra y cuya dedicatoria va dirigida al famoso cantante de tonada asturiana José González “El Presi” (su instalación se realizó en julio de 1.983); Peña Mayor (1.141 m.) o Falléu según otra denominación; La Camporra (1.113 m.), Varallonga, Los Pozos del Llaviegu (1.199 m.) y Tremes (1.271 m.). La sierra en sí sirve de frontera entre los concejos de Laviana, Nava, Bimenes y Piloña, siendo tradicionales los conflictos entre estos municipios por cuestión de pastos para el ganado. La zona destaca por la piedra caliza, manchada aquí y allá por reducidas poblaciones de robledales, castañeros y hayedos. No son infrecuentes los encuentros con buitres o los avistamientos de huellas de jabalí y corzo, así como del ganado vacuno y caballar. La zona de pastos en el concejo de Laviana se extiende a lo largo de la falda de toda la sierra, en un extremo de la cual se halla el renombrado Pozu Funeres.
El pico más emblemático del concejo es Peña Mea. Uno de sus atractivos, aparte de las vistas desde su cumbre, se puede encontrar en sus estribaciones: es el llamado “ojo de buey”, un enorme agujero horadado por erosión en la roca caliza de unos veinte metros de diámetro (esta erosión kárstica se produce por el contacto con el agua que disuelve el carbonato cálcico, componente principal de este tipo de rocas). En particular, Mea se engloba en una serie de cumbres dispuestas a lo largo de abruptas agujas y pronunciadas vertientes con morfología típicamente alpina. A un lado de la ingente mole y a 1.033 metros de altitud se halla un collado al que llaman Campa Doñango, si bien el nombre es una corrupción del original “campa de Oñango”.
La Xamoca es un pico en la Sierra de Trapa que se eleva por encima de la parroquia de El Condado y que hace frontera con Sobrescobio y Piloña. Su cima se encuentra a 1.283 metros, lo que supone la tercera mayor elevación del concejo de Laviana, superada únicamente por Mea y Trigueiro. Cerca del paredón calcáreo de Xamoca, y unida a él por la conocida como “cuesta del Vegreru” (que no es otra cosa que la falda misma de la montaña), se localiza la majada Llagos, cuya agua ha sido declarada “agua mineral-natural”. Una teoría un tanto dudosa atribuye el nombre de Xamoca a los otrora abundantes saúcos de la zona, que en bable se dice “xabugu”. El lugar conserva bastantes de estos saúcos, aunque es superior la población de hayas.
Una última cumbre a resaltar sería Tres Concejos, un pico que se halla dentro de lo que se denomina como Cordal de Urbiés, siendo punto de encuentro de tres concejos: Laviana, Mieres y San Martín del Rey Aurelio, además de convertirse en la mayor elevación de este último municipio. Existe otra cima homónima y de mayor altura, pues sobrepasa los 2.000 metros, pero se halla en la confluencia entre los concejos asturianos Aller y Lena, y el leonés Villamanín.
Las pruebas o datos fidedignos acerca de la historia del concejo o de sus poblaciones son más bien escasos y en muchos casos dudosas. Sin embargo, no son pocas las veces que uno se puede encontrar frente a historias que la tradición oral ha ido transmitiendo de generación en generación, las cuales acaban mezclando realidad y ficción. Éste es el caso del “Pozu Funeres”. Este pozo es una sima natural que se encuentra a los pies de la sierra de Peña Mayor con unos veinte metros de profundidad y a una altura de 1.103 metros sobre el nivel del mar. Cuentan las historias que uno de los señores, descendiente, de la estirpe de los Álvarez de las Asturias, fue especialmente malvado, cruel e irreverente con las autoridades religiosas y reales. Se dice de él que mandó ejecutar a un sacerdote por haber empezado la misa sin esperarle tras una mañana de cacería; en otra ocasión, cuenta la tradición popular, mandó matar a un campesino porque no le gustaba el trabajo que estaba realizando; también se cuenta que, aplicando la “ley de pernada”, mancilló el honor de una muchacha poco antes de su boda. Cuando murió, bien sea por orden del rey o por un desafortunado accidente de caballo, sus huesos acabaron siendo arrojados al pozo Funeres tras ser su cuerpo devorado por los cuervos. Muchos años después un pastor hubo de descender al pozo para salvar una vaca suya y descubrió la podredumbre que reinaba en el sitio. Por supuesto, existen variantes sobre esta historia, todas ellas bastante arraigadas en la memoria de la tradición.
Símbolo oficial del municipio es su escudo, si bien no ha sido validado de forma conveniente. La creación del escudo se debe a los heraldistas Bellemunt y Canella, aunque la versión definitiva corrió a cargo de Emilio Zapico, Ángel Fernández y Xuan Ferrera. Rematando el escudo en la parte superior se halla una corona, cuya hechura no pertenece a la real (propia del rey), sino a la principesca (propia del príncipe), recordando que el príncipe heredero a la corona española lleva el título de Príncipe de Asturias (el título fue establecido en 1388 y el primero en llevarlo fue el que reinaría con el nombre de Enrique III de Castilla). Ya dentro del escudo propiamente dicho se puede observar la partición en dos partes: la de arriba lleva en el centro el símbolo asturiano de su bandera con la Cruz de la Victoria, mientras que en los laterales se hallan cuatro figuras que, según varios testimonios, conciernen al escudo de armas de la estirpe León, de Entralgo, y que corresponden con las diferentes casas reales que de una u otra forma han reinado en España. Por un lado está el león, que hace referencia al reino astur-leonés, fundado por García I (hijo del último rey de Asturias, Alfonso III); el castillo atañe al reino de Castilla, sustituto del de León, y cuyo primer monarca fue Sancho II; el águila simboliza la casa de los Habsburgo (también conocida como la casa de los Austria), siendo Carlos I el iniciador de los monarcas; las tres flores de lis conectan a España con Francia, de donde vino a reinar Felipe V, con quien se inició la dinastía de los Borbones. En la parte inferior del escudo aparecen otras dos figuras: la de la izquierda alude a la familia de los Bernaldo de Quirós, que fueron los señores del coto de Villoria hasta que a principios del siglo XIX sus tierras fueron adscritas al concejo lavianés; la de la derecha hace referencia a la familia de los Álvarez de las Asturias, que suponen el mismo caso que el anterior, pero esta vez en Tiraña.

En cuanto al himno del concejo, si bien durante mucho tiempo se tomó el popular “Chalaneru” como tal, no fue hasta fechas recientes en que se asumió un nuevo himno oficial, cuya música preparó Antolín de la Fuente, habiendo sido Efraín Canella quien compondría la letra.

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