El Condado
Situado a unos cinco
kilómetros de Pola de Laviana, El Condado debe su nombre a la desembocadura del
río Xenra en el río Nalón, pues el condate de origen céltico y romanizado en condatum viene a
significar “confluencia de ríos. Como parroquia bajo la advocación de San
Esteban tuvo una considerable extensión, que incluso llegaba hasta el pueblo La
Rebollada (nombre originado a partir de la palabra asturiana rebollu, que alude al roble negro), que
el 1 de febrero 1891 pasó oficialmente a formar parte de la parroquia de Santa
María del Otero de Pola de Laviana (cuenta con una capilla, cuya primera
advocación fue la de Nuestra Señora de la Caridad, pero con el tiempo se
abandonó dicho título en favor de Nuestra Señora de los Remedios; parece ser
que también se la conoció como la capilla del Cobre, apodo otorgado por los
emigrantes idos a Cuba y retornados a la patria; el edificio, que fue
construido a imitación del torreón-capilla de La Aldea, aunque de formas más
pequeñas, guarda tres figuras: la de San Antonio, la de San Francisco y la de
María, las cuales datan del siglo XVII).
De aquella superficie que ocupaba la parroquia de El Condado aún posee una gran
parte de la extensa sierra de Peña Mayor. En un pergamino del siglo XII,
que se conserva en la catedral de Oviedo, se lee la donación hecha por los
reyes Fernando II de León y Urraca de Portugal en favor de Ordoño Peláez de una
heredad llamada "Senucia", situada entre Laviana y Caso, para fundar
un hospital, y que tal vez corresponda a la leprosería de San Lorenzo de
Colmeira (la actual Comillera). Según
algunas opiniones, los primeros edificios fueron levantados en torno al torreón
de procedencia medieval; esta zona se la conoce como Salices y pasa por ser el
origen prístino del pueblo. Debido a este hecho, este barrio contó incluso con
su propio alcalde independiente del resto de la población, hasta que en la
década de 1960 fue abolido el citado cargo. El
torreón, emblema del pueblo, había sido construido con fines militares, de
planta rectangular y de tres pisos de altura, el primero utilizado como
calabozo, colmado por un almenado (del original ya no queda prácticamente nada,
debido a diversas reconstrucciones y remodelaciones a lo largo del tiempo, la
peor de ellas en torno a 1950-1960, a pesar de lo cual fue declarado Bien de
Interés Cultural en 1994). El pueblo contó desde un primer momento con
una capilla, la de San Vicente, la cual habría de servir en 1954 como salón
para la proyección de algunas películas cinematográficas. La economía del
pueblo se basaba fundamentalmente en el campo, como sería de suponer, y su
importancia dentro del contorno se refleja en la gran cantidad de hórreos y
molinos que poseía: en 1930 todavía conservaba 93 de los primeros y 17 de los segundos.
Es curioso el apodo que se les ha dado a los habitantes del lugar, a quienes se
les conoce como los “papúos”.
No muy lejos de El Condado se halla un
pueblecito conocido como Xenra (La Sierra), de cuya antigüedad hablan
ciertos documentos medievales que lo mencionan, unos procedentes del monasterio
de San Vicente de Oviedo y otros del de San Bartolomé de Nava, en los cuales
últimos también se menciona “Pazeras”, que no es otra que la vega Panceres, que
hoy en día recibe el nombre de La Pría.
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